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2 de junio de 2012

PPPG


Pinito pesa ocho kilos y es poco perro. Cuando se moja se queda en nada. Nada más que hocico, ojos desorbitados y temblores. Pero ayer le sentó mal alguna de las carroñas que se comió por la calle (había una paloma muerta, bastante-bastante muerta, sí, este paréntesis mejor cerrarlo), y entre las tres y las cinco de la mañana consiguió producir un volumen asombroso de detritus. Asombroso de verdad. Hasta aquí la elegancia, señores. Pinito se cagó, se meó, y, como le pareció poco, vomitó. Varias veces. Varias veces todo. En varios sitios. El señor alto la llama PPPG (Planta Peluda Productora de Guano). Yo la llamo otras cosas.
¿Y por qué les cuento esto? Porque cuando Pinito empezó a hacer ruidos sospechosos, yo estaba dormida, soñando que trabajaba en una casa enorme, enormísima, con diez habitaciones y patios y jardines y un estanque y un montón de perros. Yo llevaba delantal y alpargatas, venía de la huerta de recoger tomates para la cocinera, y el dueño de la casa me decía que por favor me esmerase en dejarlo todo brillando, porque a la hora del café llegarían unos señores para una reunión importantísima. Que se sentarían en la veranda, y que no quería ver ni una mierda de perro. Y yo empecé a recoger mierda de perro y a pastorear a los animales al otro extremo del jardín, por si les daba por expresarse en el último momento. Y me pasé mucho rato recogiendo mierda de perro y fregando las lajas del camino y sacando brillo a la veranda y apestando a lejía, todo por tres euros la hora más la comida, sin seguro ni contrato.
Y cuando me desperté, ¿qué fue lo primero que hice?
Recoger mierda de perro, fregar y apestar a lejía. Gratis. Sin seguro ni contrato.
La ventaja es que en mi casa puedo gritar, protestar y hasta cantar cosas blasfemas mientras limpio.

22 de septiembre de 2009

Demasiadas cosas

Sueño que voy a salir a la calle, pero no puedo porque hay demasiadas cosas ahí fuera. Cosas como camiones y excavadoras y edificios de cuarenta pisos y bloques de mármol y rebaños de ovejas y romerías de la Virgen de la Cuevita y aviones supersónicos y cataratas del Niágara y calamares abisales. Y formas geométricas, un montón de pirámides amontonándose en el aire y en el suelo. Y en el pedacito de acera que queda libre está Alfio, la Bola Troglodita de Liniers, bailando.


Entonces cierro la puerta y me vuelvo a la cama. Total, si no quepo...

5 de mayo de 2009

Ah, María Ivanovna

Toda la noche soñando en ruso. Sin entender nada, claro. Cada tanto venía un señor mayor con bigotes y me cogía del brazo y me decía, "Ah, María Ivanovna", y Dios sabe qué más. Yo bajaba la cabeza y sonreía un poco, lo mínimo, por si acaso.

2 de marzo de 2009

Empleo

Sueño que me ofrecen un empleo. De adiestradora de tiburones-martillo. Y yo voy y digo que sí.