5 de mayo de 2009

Ah, María Ivanovna

Toda la noche soñando en ruso. Sin entender nada, claro. Cada tanto venía un señor mayor con bigotes y me cogía del brazo y me decía, "Ah, María Ivanovna", y Dios sabe qué más. Yo bajaba la cabeza y sonreía un poco, lo mínimo, por si acaso.

20 comentarios:

si, bwana dijo...

Esas cosas pasan por no tomar las debidas precauciones al acostarse.
Yo jamás lo hago sin las gafas, para poder distinguir bien al personal onírico. En su caso, me llevaría un buen diccionario a la cama.

bleuge dijo...

vaya, que desilusión,
no sabes ruso?
al menos te gustará el vodka?

Gabriel Ramírez dijo...

Lupe, tranquila. La próxima vez que te pase esto sueña conmigo. No hablo ruso pero me apaño de mil amores con gestos y aspavientos. Si quieres hacerlo ya sabes, tienes que decir la palabra clave: Tovarich.
Si prefieres soñar en ingles di: Gabrielston, y así sucesivamente.

aire dijo...

Ahora comprenderás cómo se siente Pinito cada vez que le dices algo.

martin dijo...

jajaajajaja

martin dijo...

(déjame que me ría, maría ivanovna)

Anónimo dijo...

María Ivanovna, con tus sueños me recuerdas a Margarita, la del Maestro, de Bulgákov. Za Rossiyá!

Arantza dijo...

Debemos de beber lo mismo antes de acostarnos (té, en mi caso :-): una vez, al principio de mi vida canadiense, tuve un sueño subtitulado. Dado el hartón de aprender francés que tenía en el momento, y el hartón de pelis de autor que me pegaba en la cinemateca (ahora llevo una vida cultural mucho menos apasionante), me pareció de lo más lógico. Saludos, Mariuchska.

La Lupe dijo...

Sí, bwana, lo de mis sueños tiene poco remedio. Por más que tome precauciones siempre se me llevan por delante.

bleuge, lo siento, pero no. No sé ni papa de ruso y no me gusta particularmente el vodka. Aunque Chéjov me vuelve loca. Y Gogol. Mira: llámame María Ivanovna, anda.

Gabriel, gracias. No sabes cuánta tranquilidad me das. En serio. Oye, ¿y si me busco un nombre que empiece por G, tipo Gupe? ¿Eh? ¿Me orientarás en casos de crisis, así, en plan brújula humana-hermano mayor?

Aire, Pinito, cuando le digo algo, aunque sean amenazas y/o crueldades, siente la más relajada y feliz de las indiferencias y mueve el rabo. Yo eso no lo sé hacer. De momento.

Martin, ríete, bonito.

Anónimo, ojalá. Cuando aprenda a volar sobre los cielos de Moscú, te aviso. Sobre cualquier cielo, vamos.

Arantza, yo me doy atracones de chocolate relleno de mermelada de higos antes de acostarme, que es lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud.
¿Ah, no?
Vaya por Dios.

Ginebra dijo...

Jamía, haberme llamado, que le habría hecho de intérprete encantada (si es que... no estamos en lo que estamos, eh)

La Lupe dijo...

Pero Gin, ¿también sabes ruso?

Voy a empezar a pedirte autógrafos. La próxima vez que vayas a tirar un sofá, antes de dárselo a las cabras, me lo firmas, que ya me hago cargo yo. O mira, un queque autografiado tampoco vendría mal.

Ginebra dijo...

Sí, es que tengo habilidades muy peculiares a la par que inútiles (mover las orejas y levantar la ceja, por ejemplo, lo sé hacer de nacimiento; lo del ruso me costó cinco años de estudio intensivo y varios novios de perfeccionamiento) que suelo mantener en secreto por aquello de no dar argumentos al enemigo para descojonarse (más).

cuinpar dijo...

¿Queque? ¿Alguien dijo queque?

pancho dijo...

Entré por curiosidad en su blog, atraído por el nombre: Tinta de lagarta. Me parece muy bueno y admirable el sentido del humor, tanto de la bloguera como de los comentaristas.
Saludos.........

LaURa dijo...

Ese señor con bigotes... y tú cómo ibas? Vestidita de tenis? Seguramente ya sepas lo que intuyo pretendía el hombre ese... es obvio. Esta noche, ayá tú si sonríes. Ja
(palabra de verificación revel)

Wara dijo...

Lo que yo veo es que incluso dormida te dominas, Lupe, que esa sosnrisa mínima, por si acaso... jajaja.
Besos.

Anónimo dijo...

claro es que el Rasputín no se morirá ni en sueños, hija del Zar.

de tuluh

La Lupe dijo...

Gin, me encantó lo de los novios de perfeccionamiento. Y que sepas que yo estuve estudiando guaraní en la universidad. Sí señora, guaraní.

Cuinpar, cuando seamos vecinas tú verás qué desayunos. Con queque también.

Muchas gracias, Pancho, qué ilusión. Un día tengo que contar de dónde salió lo de Tinta de lagarta.

Lau, yo iba muy correcta. Nada de vestiditos cortos de tenis, por favor. No, yo tenía pinta como de viuda rica, ahora que lo pienso. Y el tono de voz del caballero no era nada seductor, no; era más como para venderme un plan de pensiones o unas tierras.

Wara, es que vengo de una larga tradición de meteduras de pata, y ya he desarrollado una sonrisa enigmática que tiene que transmitir 600 mensajes distintos. Dormida o despierta, da igual.

Anónimo, acabará cayendo, igual que todos nosotros.

beguito dijo...

LO QUE DIO DE SÍ EL SUEÑO... QUÉ SOÑASTE HOY??

aire dijo...

No, no. No puede ser. ¿Para qué iba a querer un plan de pensiones una viuda rica?