2 de junio de 2009

Nota necrológica

No escribo porque me he muerto. Y no descanso en paz, tampoco.
Cuando acabe la mudanza, cuando pueda andar por la cocina de mi casa sin darme de hocicos contra ciento doce mil cajas de cartón, nueve estropajos, un míster proper reforzado, una pila de periódicos de 2006 y una rasqueta... cuando dejen de tocarme a la puerta a cada minuto electricistas, antenistas, fontaneros, carpinteros y otros señores que cobran por hacer ruido, decir cosas incomprensibles y romper las paredes... y, muy particularmente, cuando los de Telefónica tengan a bien ponerme la línea y la ADSL, para lo que, según parece, es imprescindible que se encaramen a la azotea como King-Kong... entonces igual resucito.




12 comentarios:

Cuinpar dijo...

Pues la llevamos clara, entonces...
Ahora empiezo yo mi mudanza. Si le sobran cajas, papeles de embalar y/o antenistas, ya sabe

Gabriel Ramírez dijo...

Yo rompo paredes que es un primor ¿quieres que te visite?
Palabra clave: Resurección

Ginebra dijo...

Ay, con lo malo que es tener un mister proper reforzado suelto por la cocina! Jamía, pues desaparece unos días mientras los señores trabajadores se ceban con tu casa y vuelve cuando esté hecha un palacio, que si no te vas a volver loca.

Elisa Falcón dijo...

¡Lupe!¡Querida! ¡Qué bueno saber de ti, aunque sea como en la noche de los muertos vivientes!

censurada dijo...

Varias cosas: Qué haces con una pila de periódicos de 2006? Qué es una rasqueta? Cómo está tu espalda? Qué se ha comido la Pini? Deje de quejarse que después de quince mudanzas nadie se cree que no lo hagas por gusto. Menos mal que la gente sigue escribiendo...

si, bwana dijo...

La comprendo perfectamente, pero ya verá cómo resucita en cuanto le pasen la cuenta esos personajes.

Arantza dijo...

Yo no sufro tanto como tú, pero lo de estar harta de tener señores rondando por casa y rompiéndote las paredes lo entiendo muy bien. Aunque monsieur M. haga muchos de los arreglos en casa, muchas veces necesita ayuda para los trabajos pesados, así que, como dice Elvira Lindo, desde el principio de nuestra relación de pareja lo nuestro es un "ménage à trois": monsieur M., yo, y un operario.
Por cierto, luego me llaman sucia y obsesa, pero tu palabra de verificación ahora mismo es "ingle". Te lo juro.

aire dijo...

Si los destroza-paredes no te son agradables a la vista, cámbialos por otros que te hagan juego con el Mr. Proper, que alguna ventaja tiene que tener que el sector de la des/construcción esté parado.

Vicent dijo...

Vamos a lo importante, a cuantos albañiles, fontaneros y demás ha intentado comerse ya Pinito?

Anónimo dijo...

buen viajeeeee isleña

de tuluh

La Lupe dijo...

Ay.
Ya estoy.

Cuinpar, cajas tengo unas cinco mil. Y papel de periódico más o menos usado, toneladas. Antenistas, no. Pinitos, una. ¿Cuela?

Gabriel, al primero que se me acerque y amenace con romper la más mínima pared lo descuartizo. De buen rollo, pero vamos, 600 pedazos.

No, Gin, no puedo, ésta es la única casa que tengo. Pero parece que ya se fueron. Además, ahora no le abro la puerta a nadie, diga lo que diga.

Gracias, Elisa... voy y vengo del otro mundo con una soltura un poco preocupante.

Censurada, los periódicos estaban en la casa cuando llegué; una rasqueta es un objeto medio metálico, medio de plástico que sirve para raspar cosas y dar dentera; mi espalda, hecha una alcayata, gracias; y la Pini está cambiando las muelas y va escupiendo piezas dentales por el pasillo, así que tiene dificultades para comerse nada, animalito. Pero le durará poco.
Y no son quince mudanzas. Son veintidós.

Sí, bwana, gracias, pero no; la cuenta se la van a pasar al señor casero. Yo soy una pobre inquilina.

Arantza, no, nuestros operarios eran demasiado ruidosos para que saltara la chispa. Bueno, la chispa del asesinato por estrangulamiento sí. Nada más.

Pero Aire, si a mí me da igual que sean decorativos... Si lo que quiero es que decoren mi casa durante el menor tiempo posible. Estoy en una fase claramente asocial.

Vicent, la pobre Pinito se ponía a ladrar como si estuviera endemoniada desde que sonaba el timbre, y la encerrábamos cuando entraban esas criaturas malvadas y empezaban a destruir la casa con excusas idiotas, así que, por nuestra cortedad de miras, no tuvo oportunidad de comerse a ninguno de ellos. Pero de ahora en adelante no pienso encerrarla. Que pruebe los colmillos nuevos, a ver.

Gracias, Anónimo, muchas gracias.

Ornelia dijo...

O como SKeletor al final de He-Man. O como Tiburón. O como Rambo II, IIi, IV... yperdí la cuenta. Quien dijera que segundas partes no son buenas, no sabe cómo está lleno el cine de secuelas y hasta precuelas...