4 de junio de 2012
Doce quince
2 de junio de 2012
PPPG
12 de abril de 2012
Con arroz y tomate
La Lupe está en el sofá, atenta a la pantalla del ordenador. Pinito se acerca y la mira fijamente.
Pinito: ¿Y mis sardinas?
9 de abril de 2012
(Pequeño paréntesis)
2 de abril de 2012
Balance del 02/04/12
Correos electrónicos felicitándome y notificándome que he pasado con éxito a la siguiente fase del proceso de selección de personal: 0.
Facturas pendientes cobradas: 0.
Ganancias en el juego: 1,50 euros (del Gordo de la Primitiva).
Ideas luminosas para salir de la pobreza: 0.
Dolores de barriga: 1.
Despelusamiento estructural: 1.
Ganas inexplicables de ser pelirroja y tener pecas: 96.
Horas pasadas en la cocina, fregando, guisando, horneando, lavando: 5.
Técnicos que vinieron a instalar una persiana y lo llenaron todo de porquería de procedencia desconocida: 1.
Paseos perrunos: 3.
Conversaciones inevitablemente idiotas con señoras del barrio que terminan todas las palabras en -ito o en -ita y que me llaman "doña": 1.
Colas en las dependencias del ayuntamiento: 1 (larga).
Café festivo con amiga: 1.
Regalos inesperados: 1.
Seres de origen prehistórico que pretenden ligar conmigo y/o venir a comer a casa: 1.
Seres elegantemente informados de que vivo con un señor muy alto y muy serio al que no le gusta compartir las cervezas ni las judías con chorizo de su propiedad, y menos con desconocidos, y menos con desconocidos de origen prehistórico: 1.
Mejora de la autoestima atribuible al mencionado intento de ligue: 0.
Procesiones de Semana Santa con banda de cornetas y tambores que se cruzan en mi camino (y el de la Pini): 2.
Maldiciones y blasfemias: 2.
Oportunidades para usar la palabra "ponzoña": 1 (en el Apalabrados).
Dudas sobre si me estaré volviendo (más) loca: 3.
1 de abril de 2012
Yes we can
29 de febrero de 2012
Pollos
Señor alto: ¿Al final pudiste encontrar pollo-de-corral-ecológico?
La Lupe: Sí. Carísimo. Y amarillo. Buena señal, ¿no? A no ser que los tiñan, a los pobres.
Señor alto: Creo que les ponen colorante en el pienso. Que, por cierto, es de millo transgénico.
La Lupe: Es un asco todo. Deberíamos criar los pollos nosotros.
Señor alto: ¿En el cuarto de la tele?
La Lupe: En la azotea. Los podemos tener arriba, hacerles unas casetas, alimentarlos bien; los dejamos que anden sueltos y se entretengan, que tomen el sol...
Señor alto: Les ponemos televisión de pago...
La Lupe: No, en serio. Y los fines de semana los sacamos al monte.
Señor alto: Cómo, los fines de semana. No los puedes tener encerrados tantos días.
La Lupe: En nuestra azotea no estarían encerrados, y no quiero entrar en detalles sobre la vida que llevan en las granjas, los animalitos...
Señor alto [sin hacer ni caso]: No, mira, tú los sacas con la Pini, a media mañana, a que tomen el aire y hagan amistades, y luego yo por la noche los llevo a todos a la plaza, a jugar a la pelota. Luego, los miércoles, a la piscina, y...
La Lupe: No. De todos modos, ninguno de los dos íbamos a ser capaces de matarlos...
Señor alto [escandalizado]: ¿Matar a mis pollos futbolistas?
La Lupe: Ya me imagino la casa llena de pollos de todos los tamaños, en la mesa del despacho, en la alfombrilla de la ducha...
Señor alto: Durmiendo en la alcoba con nosotros.
La Lupe: Viniendo a recibirnos a la puerta.
Señor alto: Cantando al amanecer.
La Lupe: El guano, las denuncias de Sanidad, la Pini con la boca llena de plumas, el desahucio...
Señor alto: Nada, nada, está claro, nos hacemos vegetarianos.
15 de febrero de 2012
Cuatro trucos
1. Hacer como que se le habla al perro. Para esto es preciso tener perro. Y sacarlo. Hablar a perros imaginarios o ausentes es peor que hablar solo.
2. Hacer como que se habla por teléfono. Para esto es preciso tener teléfono, o bien llevar un auricular en la oreja. Con el cablecito cuidadosamente metido en un bolsillo, claro. Hablar con el cablecito colgando es peor que hablar solo.
3. Cantar. La gente no oye la letra de lo que cantas, y en vez de "esta pobre está fatal, voy a agarrar bien el bolso", se dicen "mira qué animosa ella, qué musical".
4. Llevar un flequillo extremadamente largo y tupido y peinárselo de modo que tape la boca.
11 de enero de 2012
Del jueves no pasa
Aunque igual no lo ven porque llevo estos rizos de loca, y un pantalón de chándal morado y una camiseta de los Teleñecos. Y unos cascos de Bob Esponja. Y porque no canto tan bajito como creía. Bueno, mañana vengo sin música y con traje de chaqueta. Y me peino de otro modo. Me peino, quiero decir. Y no corro detrás de la Pini cuando de repente levante las orejas y salga disparada hacia la churrería porque llegó el dueño, un señor mayor que la mira con arrobo y le da de desayunar como si yo la matara de hambre. Mañana, dignidad y poderío. Y del jueves no pasa que salga del paro.
25 de noviembre de 2011
Inmortal
Tengo un oso y no sé dormir bien. Así que me voy a la cama con el oso y espero que me llegue el sueño. Mi madre me deja encendida la luz del pasillo para que no tenga miedo, pero no funciona. Además, desde que me duermo la apaga. Y luego me despierto a media noche y pienso que todos nos vamos a morir, o a lo mejor nos hemos muerto ya y no lo sabemos. Me levanto y me acerco a la cama de mi hermana, que es chiquitita pero sí sabe dormir. Como respira y está caliente, está viva. Bien. Luego pienso si no se habrá muerto el oso y me asusto. Voy a la habitación de mis padres, y mi padre me dice que el oso está perfectamente y que me acueste otra vez y respire hondo, que ya veré que me duermo. Vuelvo sin ningún convencimiento y me meto en la cama. El oso no se mueve ni nada. Pero no está frío. Pasa un rato y todo está muy oscuro y no sé qué hacer. Me vuelvo a levantar y voy al cuarto de mis padres. Mi madre me dice “el oso está bien; nunca ha estado vivo, así que no se puede morir, el oso es inmortal, vete a la cama, anda”. Obedezco. Me acuesto mirando a mi oso inmortal. Qué suerte.